VIERNES SANTO. 21 de Marzo 2008.

El año de la puntualidad.

Foto Carlos Alberto Garrido Liceras. 2.007.

El horario se cumplió como nunca. Puntualmente se iniciaba el desfile desde nuestra Casa Hermandad, encabezada por la escuadra de gran gala y de gastadores y la Banda de cornetas y tambores del Colegio de Guardias Jóvenes “Duque de Ahumada de Valdemoro” de Valdemoro. Siles, Calleja de la Estación, Carrera, Paseo de la Victoria, Nueva, Empedrada y Don Carlos. A las cinco de la tarde todos los componentes de la procesión nos encontrábamos en el templo parroquial listos para iniciar nuestra anual cita con la calles de Archidona.
A las cinco y diez de la tarde el Hermano Mayor, D. Juan Antonio Guerrero Garrido, llamaba a las puertas preguntando si el cortejo estaba lista y ordenaba su inicio.
Los polillas, tocando “Cristo de la Humildad”, descendieron las escalinatas tal y como lo han ensayado repetidamente allá por el Colegio cerca de Madrid.
Al finalizar el Cristo de la Humildad la bajada de la escalinata parroquial , tuvo lugar la emotiva entrega por parte del Teniente Coronel, jefe de Estudios del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro, Ilmo. Sr. D. José Antonio Fernández, del tricornio de honor de la Guardia Civil a nuestro titular, que fue colocada a sus pies. Un signo más de la dilatada vinculación de la Cofradía con el Benemérito Cuerpo y de forma particular con el Colegio de Guardias Jóvenes desde hace más de 60 años.
El Citote del apostolado estrenaba su cetro, del estilo que preferimos en Archidona, con una representación del Cristo de la Humildad, realizado en Bronces Jiménez, de la vecina localidad cordobesa de Lucena.
Al encontrarse el paseo de la Victoria en obras y dado que una representación de la Cofradía del Huerto nos recibió al paso del cortejo por su sede canónica, la Iglesia de la Victoria, se eligió ese punto para realizar la primera caída, como signo de unión y apoyo a esa Cofradía hermana que no pudo procesionar en la noche del Miércoles Santo por las inclemencias meteorológicas.
Otra significativa novedad fue el acompañamiento musical de la Stma. Virgen de los Dolores, que corrió a cargo de la Asociación Musical Herrereña de la sevillana localidad de la Herrera, que cumplió con creces las expectativas creadas en el seno de la Cofradía.
La prontitud de esta Semana Santa en el tiempo provocó bellos colores, interesantes contrastes y bonitas texturas durante la bajada de la calle Nueva de nuestra procesión. El toque de la segunda caída coincidía con el ocaso del astro rey y la entrada de la noche realzaba de especial manera a la Virgen de los Dolores iluminada por la candelería y los candelabros de cola que se estrenaron en aquella procesión extraordinaria del verano de 2.005, cuando se conmemoraba el 75º aniversario de la vinculación de la titular mariana con la Cofradía.
Espléndida pues, la procesión de este año, que pudimos realizar con una pausado caminar al que no estábamos acostumbrados, fruto de esa puntualidad a la que nos referíamos al principio. Un bonito broche al mandato de nuestro Hermano Mayor, D. Juan Antonio Guerrero Garrido que finaliza ciclo en este año.