DOMINGO. 21 de Diciembre de 2003.

Una casa que tras 22 años podemos decir concluida, después de que allá por el año 1981 abriera sus puertas nuestro Hermano Mayor Honorario Juan Guerrero Pérez, siendo Juan Fco. Zamora Guerrero Mayordomo de la Cofradía.
Las obras las había dirigido el alarife local Manuel Gil Cano. Se trataba de una experiencia novedosa, tanto en la ciudad como en la provincia, ya que hasta esa fecha muy pocas cofradías (tan sólo dos o tres en Málaga capital) disponían de Casa-Hermandad. El proyecto supondría un gran esfuerzo para todos los hermanos y hermanas, especialmente los miembros de la Junta Directiva, que tuvieron que afrontar los numerosos gastos con préstamos personales a un interés excesivo y la organización de variadas actividades cuyos beneficios contribuyeran a sufragarlos.
El proyecto de Casa-Hermandad se llevaría a cabo en tres fases:

  • una primera, la más urgente, consistió en la realización de un salón de tronos, aseo, patio y fachada de aires neogóticos con dos grandes ventanales ojivales, portón, balcón, paños de cal y ladrillo visto;
  • en la segunda, unos años después, se construyó una primera planta para acoger una sala de juntas y exposiciones;
  • y por fin la tercera fase, que con este acto inauguramos, en la que se ha ejecutado un nuevo cuerpo de obra que completa la Casa con escalera nueva, cerramiento de patio, una sala de reuniones, cocina, cuarto de baño y una segunda planta con dependencias para almacén y guardarropas, concluyendo la fachada con una coqueta espadaña de ladrillo visto, la campana denominada "Dolores" que convocará a Cabildo y veleta rematada con la cruz de Santo Domingo, símbolo del Cristianismo y de los orígenes de la Cofradía.

Con este proyecto el edificio cubre las necesidades básicas de la Cofradía, por un lado el albergue y exposición del patrimonio y por otro, un lugar de reunión y convivencia. Quizás nos hubiera gustado una casa más amplia, al estilo de las actuales, pero su ubicación en la caprichosa orografía de la falda de nuestra sierra no nos da para más. Pero no importa, estamos contentos, muy contentos. Una casa estrecha que propicie relaciones humanas estrechas, una casa práctica que nos haga prácticos cofrades. Una casa abierta al disfrute del pueblo, al disfrute de todos vosotros.

Que Jesús de la Humildad y la Virgen de los Dolores premien el esfuerzo realizado.

Estracto del discurso pronunciado por el Hermano Mayor D. Juam Emilio Luque Nuevo en el acto de reinauguración de la Casa Hermandad. 21 de Diciembre de 2.003.