A LOS HORQUILLEROS DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES
Por Julia Garcés

¡Qué cara de seda y nácar!
¡Qué labios de suave rosa!
¡Qué ojos de pena lleva
esa madre Dolorosa!
Viernes Santo por la tarde,
hasta el aire huele a flores.
¡Mecedla, horquilleros!
pero con los corazones.

Julia Garcés