|
MADRE E
HIJO
Por Julia Garcés
La
madre le dice al hijo:
"Yo quiero ver tu mirada,
alza ese rostro y contempla
como sufro por tu causa".
"No puedo, madre, no puedo,
no puedo alzar la mirada".
"Hijo, yo ahora quisiera
acariciarte la cara,
y secar con mi pañuelo
la sangre que a ella le baña
por la corona de espinas
que tanto te duele y daña,
y curar esas heridas
que te señalan la espalda,
y estrecharte entre mis brazos
con este amor que me embarga".
"No puedes, madre, no puedes
porque la suerte está echada,
y esa cruz que va detrás,
la que del Yermo le llaman,
pues en ella y con tres clavos
mi vida será acabada".
La madre marcha en pos
de su hijo, destrozada
por puñal que allá en su pecho
con fino dolor le abrasa.
Dolores y Humildad juntos.
¡Ay! ¡Qué mezcolanza!
Julia
Garcés
|