NUESTRAS CALLES AL ROJO VIVOExtracto del Pregón del 2004. Autora Dª. María Victoria Medina Texeira
Cristo ha muerto. Sigo imaginando lo que hubiera podido ser y no ha sido... Y te veo sentado en una roca con los atributos de un Dios derrotado. Las tres están sobradas, ha cambiado la escena y el color de la tarde se vuelve púrpura. Nos preparamos para vibrar con la Guardia Civil, que desde hace más de cincuenta años mezclan sus sonidos con los nuestros. Tricornios de toda la vida que vuelven puntuales, los hicimos propios en el siglo pasado y su fidelidad continúa escoltando a su Cristo y a su Virgen. Seriedad y rigor nos aguardan. Una Cofradía muy especial en mi corazón, amores de toda la vida que me acercan a la Pasión y me condicionan, no sería yo misma ni mi pregón tampoco si no hubiera aprendido desde sus cadencias la legitimidad de mis palabras. Ser humilde para mí es ser semanasantera cofrade sin más, sin caer en la exclusividad y el desatino, porque la Semana Santa se vive en el corazón sin tener en cuenta color ni devoción, y en esta tarde en que mis Sagrados Titulares son objeto del protagonismo que les corresponde, Creo en la apoteosis del amor y los sentidos, Creo en el pueblo llano y sencillo que mira con amor y súplica la protección de imágenes que están a su alcance, Creo en el Cristo de la Humildad y en su bendita Madre la Virgen de los Dolores. Humildad
que pasea por nuestras calles Es
un Dios azotado y humillado Nunca
en ciudad alguna Quité
la mano de tu mejilla A mi Virgen de los Dolores la conozco bien, son las estrellas de su manto la luz que ilumina mi camino. Ella y yo somos cómplices de muchos secretos cofradieros que guardamos en nuestra memoria y en nuestro corazón.
Quise mitigar su dolor con un trono inimitable de madera tallada y cambié las flores secas por otras frescas y olorosas, pero su pena es la misma, su amargura permanece porque su Hijo sigue sufriendo sentado en una roca dura y humillante. Me honro con ser Hermana Servita Mayor de la Virgen de los Dolores desde hace muchos años. Y hoy me siento rebosante de gozo por la presencia tan cercana de esta Madre que ha llenado mi vida. Teresa Sánchez-Lafuente, mi madre política, fue la primera Presidenta por su condición de camarera de trono, cargo que ocupó de forma vitalicia hasta su fallecimiento en 1.998. Yo la recuerdo con cariño porque de su mano aprendí a amar a la Señora de los Dolores, y aprendí el talante cofradiero que se respira en las familias que han heredado de sus padres este sentimiento. Qué
hermosa vas Dolores Ola
de espuma blanca Si
no tuviera Señora eres
brisa, luz y canto Cae la tarde, oscurece, llega la procesión a la Plaza de la Iglesia, lugar emblemático para el encuentro de la Madre y el Hijo, frente a frente, balanceantes y exhaustos, encuentro y despedida, miradas que se cruzan amorosas y desgarradoras, hemos llegado otra vez al final, el Calvario que se acerca, parecía que la pesadilla anunciada no iba a llegar nunca, pero no ha sido así, se va a consumar la Redención. El himno nacional indica el último camino cruel y sin retorno. |